Casa de Doble Escalera   Club Náutico Poseidón, Lima - Perú
En un terreno 405 m2, ubicado en una playa al sur de Lima, con una pendiente de 40% de inclinación, y con vistas sesgadas al mar, nos encargan diseñar una casa de 255 m2 techados.
Convencionalmente, los proyectos vecinos pican la roca de la montaña hasta obtener un terreno prácticamente plano, para luego plantear verdaderas casas-edificios (de hasta 6 plantas de altura). Estos proyectos además hacen uso de la planta que se encuentra al nivel de la calle de acceso, con lo cual anulan las posibles vistas del balneario hacia el mar. Estas lógicas proyectuales no sólo incrementan significativamente los esfuerzos estructurales, y por tanto, el costo final de las casas, sino que además, destruyen la propia forma de la montaña existente, y por tanto, el “espíritu del lugar”.
La CASA DE DOBLE ESCALERA es por sí misma una declaración de intenciones, que cuestiona –desde la coherencia- estas respuestas convencionales, proponiendo por contraste, de manera eficaz y sencilla, hacer los mínimos cortes necesarios de la roca, escalonando la superficie del terreno y -de alguna manera- repitiendo la morfología del lugar, permitiendo reducir significativamente los esfuerzos estructurales, salvar las vistas de la ciudad hacia el mar, y preservar la naturaleza propia de la montaña.
La CASA DE DOBLE ESCALERA deja la planta del nivel 0.00 libre, manteniendo las vistas al mar para la ciudad, remarcando así que deben seguir siendo de dominio público. Prioriza el territorio por encima de lo edificado. Y se organiza de tal manera que todas los espacios de la casa tienen vistas al mar.
La casa la organiza una DOBLE ESCALERA, que permite recorrer el interior y el exterior, de manera continua e ininterrumpida.
Siendo Lima una ciudad dónde los techos se han marginado siempre para depósitos y zonas de servicio (azoteas), la CASA DE DOBLE ESCALERA por contraste, explota las posibilidades del techo frente al mar, haciendo de este una continua terraza-manta, que se pliega vinculando exteriormente toda la casa.
Nuestro deseo es que las personas que habiten o visiten la CASA DE DOBLE ESCALERA vean la casa como “actividad” más que como arquitectura.